Lo que aprendí en MIT

(y un consejo para tu liderazgo)

¡Hola!

Hoy te quiero compartir una experiencia que me dejó pensando (y mucho).

El fin de semana pasado estuvimos en Boston, celebrando el 10º aniversario del MBA de mi marido. ¡Era mi primera vez en Bostón y me encantó la ciudad! Disfruté mucho de caminar por el centro histórico (hubo días que caminamos más de 15 km 😱), los parques, edificios viejos de ladrillo y calles con tanta historia…

Bueno, volviendo al reencuentro, MIT Sloan convoca a sus ex-alumnos a vivir unos días de reconexión… fue muy lindo ver cómo MIT transforma estos momentos en algo más que un evento: son espacios pensados para alumni y sus familias, con actividades que invitan a aprender, conectar y reflexionar.

Sur Elena, con apenas 8 meses, ya tuvo su primera clase en MIT. 🤓

Me anoté en una sesión que me encantó: “Raising Your Game: Leading from the Inside Out” con Nicki Roth, Executive Coaching Lead en MIT Sloan.

En un momento de la clase Nicki dijo una frase que me marcó:

“Si no te hacés cargo de tus propios quilombos, otros van a tener que hacerlo por vos.”” 💥

Te la dejo picando para reflexionar.

Me llamó mucha la atención descubrir cómo MIT está redefiniendo el management desde un enfoque profundamente humano. No solo en las clases, sino también en cómo cuidan a su comunidad: ahora, todos los estudiantes del MBA tienen acceso a executive coaches y hacen journaling en clase (algo que hace 10 años - cuando Diego hizo su MBA - no estaban ni cerca de hacer). Una apuesta clara al autoconocimiento y al desarrollo personal, que deja en evidencia lo importante que es conocernos para poder liderar.

Nicki también nos habló de los famosos “tripwires” – esos puntos sensibles que activan nuestras reacciones. ¿El antídoto?

✨ Autoconciencia, curiosidad y compasión.

Reflexionar para conocernos a nosotros mismos, hacer más preguntas (tanto a otros como a nosotros), aceptar nuestros errores y practicar la autocompasión.

Porque no somos “human doers”, sino “human beings” 🧘🏽‍♀️.

La clase fue una mezcla de teoría y práctica, y para entender mejor cómo nuestro pasado y las historias que traemos impactan en nuestro presente Nicki compartió el caso de un CFO de una compañía muy exitosa que, después de recibir feedback duro de su equipo, descubrió que arrastraba patrones relacionados al vínculo con su papá.

Este CFO, al que Nicki llamó “Paul”, tenía un estilo muy exigente: esperaba perfección y eso lo hacía parecer un “asshole” (sí, Nicki usó esa palabra en clase 🙊). Su equipo le tenía cierto miedo, pero al mismo tiempo lo admiraban mucho, porque era realmente muy bueno acompañando y desarrollando talento. Es decir, parecía un “asshole” pero en realidad no lo era, era buen tipo, simplemente tenía algunas cosas que resolver. Cuando trabajó en eso (¡con terapia y todo!), logró transformarse en un líder increíble, inspirador y humano. Se liberó de las expectativas que lo ataban y dejó de trasladarlas al trabajo. Como resultado, una de sus reportes directas llegó a ser CEO de la misma compañía, impulsada por el apoyo y acompañamiento que él le brindó.

Esta historia me recordó a cómo en los espacios de coaching siempre refuerzo que el coaching y terapia son complementarios, uno no reemplaza al otro. Pero que en coaching, siempre buscamos generar acciones para lograr que ese cambio que se busca alcanzar.

Para cerrar, me quedo con esta pregunta que Nicki nos dejó (y que hoy te regalo a vos):

¿Qué parte de tu historia personal necesitás revisar para poder liberar todo tu potencial? 💭

Gracias por leerme y permitirme entrar en tu inbox una vez más. Si querés que te cuente más detalles o te comparta algunas de mis notas de la clase, respondeme este mail.

Te mando un abrazo grande,

Vicky

P.D. Si te gustaría que exploremos cómo potenciar tu desarrollo personal o profesional, podés agendar un espacio para charlar. Así vemos si un proceso de coaching es el camino indicado para alcanzar tus objetivos 💬 .